viernes, marzo 21, 2008

REVISITANDO A TARKOVSKI


Cada momento de nuestros encuentros
era fiesta con el Dios distante.
Solos en este planeta. Fuiste
más valiente y más ligera que el ala de un pájaro.
Bajando la escalera de dos en dos,
como el vértigo, llevándome a través
de lilas mojadas a tus dominios insondables,
por la otra parte del espejo.

Cuando llegó la noche tuve la gracia,
se abrieron las puertas del altar,
en la oscuridad resplandecía
la desnudez en su lento reclinar.
Y yo, al despertar, decía: “¡bendita seas!”
porque sabía que era audaz mi bendición.
Tú dormías, pero las lilas de la mesa
se disponían a tocar tus párpados
con el azul del universo circundante,
los párpados, tocados por el color azul,
estaban muy tranquilos, tu mano cálida también.

En el cristal pulsaban tantos ríos,
montañas humeaban y mares despuntaban,
tenías en tu palma un globo cristalino,
estabas durmiendo en el trono.
¡Dios justo! Tu eras mía.
Te despertaste para transformar
el vocabulario humano, usado cada día,
y el lenguaje se llenó hasta el tope
de fuerza sonora, y la palabra tú abrió su acepción nueva, que era el zar.

En el mundo se ha transformado todo,
incluso cosas tan sencillas como el jarro y la palangana,
y el agua dura y laminada
estaba de guardia entre nosotros.

Algo me llevaba no sé adonde.
Nos cedían paso, como espejismos,
ciudades construidas por milagro,
la menta, cual alfombra, se acostaba bajo nuestros pies,
los pájaros nos acompañaban haciendo el mismo camino,
los peces subían el río
y el cielo se abrió ante nuestros ojos...
El destino seguía nuestra pista
como un loco con navaja afilada.

("Primeros Encuentros", de Arseni Tarkovski. Esta poesía fue utilizada por Andrei, el hijo del poeta, para acompañar unas imagenes en su película "El Espejo")

domingo, enero 20, 2008

El gran éxtasis del escultor de madera Steiner (Herzog)


Steiner, el gran saltador de esquí, también tuvo miedo. Estuvo a punto de sentirse paralizado por él. Pero sabía que si despues de una caida dolorosa no lo volvía a intentar inmediatamente, el miedo a saltar se infiltraría en su interior de forma permanente, y ya nunca mas querría intentarlo. Steiner logró vencer el pánico atávico a sentirse sin asideros a la tierra. Fue un ave, un dios, un heroe mítico surgido del hielo. Suspendido en el aire, avanzando lentamente a través de la atmósfera bajo cero, llegó al extasis. Herzog nos lo contó magistralmente. Hay que darle determinada forma a la madera, para que la luz produzca cierto efecto. Ahora continúa, Steiner, surcando como un cisne la aurora boreal.
"Mis pensamientos estaban en todas partes, menos en el cole. Soñaba con volar, hacía maquetas, y planos de maquetas más grandes de las que yo podía construir. A lo mejor por eso, de repente, despegué una noche y empecé a volar" (Walter Steiner).

jueves, enero 17, 2008

Y los siglos siguen amontonándose unos tras otros...


Me siento aquí. Miro por la ventana. Intento escribir. Me levanto y voy a la cocina, vuelvo y cojo un libro. Empiezo a leer. Una, dos, tres páginas. Lo dejo sobre la cama abierto boca abajo, por donde iba leyendo, por si acaso lo retomo...
No llueve ni hace sol. El día es blanco. Grotesco blanco sucio sin palabras. Insoportablemente blando.
Voy al baño y bebo del lavabo. En este punto debería empezar a analizar las cuestiones, ordenar el cuarto, terminar los trabajos, decidir sobre todas las cosas que se arremolinan en la orilla una vez tras otra... Dejar de ansiar la gran devastación. "Antes de que el día deje de ser blanco para volverse negro lo haré", pienso. Me lo prometo y me siento aliviado por mi promesa. Largos son los siglos...

martes, enero 15, 2008

Valerie and her week of wonders (Jaromil Jires)

Que película mas extraña esta "Valerie and her week of wonders". Película checa de los años 70, dirigida por Jaromil Jires, mezcla de terror, fantasía, erotismo, surrealismo... Cuenta las experiencias mágicas de una chica, Valerie, que se refugia en sus sueños para escapar de la desconcertante realidad que la rodea, todo ello con una galería de rarísimos personajes de por medio. Poesía y fragilidad, como envuelta en las brumas de los sueños.

lunes, diciembre 17, 2007


Mia: ¿Quieres mas fresas?
Antonius (negando con la cabeza): La fe es un grave sufrimiento. Es como amar a alguien que esta fuera, en las tinieblas, y que no se presenta por mucho que se le llame… (Aceptando las fresas). Sentado aquí, con vosotros, que irreales resultan todas esas cosas. Pierden su importancia.
Mia: Ya no estas tan serio. Así estas mejor.
Antonius: Siempre me acordaré de este día, me acordaré de esta paz. De las fresas y del cuenco de leche. De vuestros rostros a esta última luz. Me acordaré de Mikael, dormidito, y de Jof con su laúd. Conservaré el recuerdo de lo que hemos hablado. Lo llevaré entre mis manos, amorosamente, como se lleva un cuenco de leche recién ordeñada. Me bastará este recuerdo, como una revelación.

miércoles, diciembre 12, 2007

DIES IRAE (Dreyer)


Como si los personajes de un cuadro de Rembrant cobraran vida y salieran del lienzo para adentrarse en la pantalla. Esa es una de las primeras impresiones que tengo cuando veo "Dies Irae" (Carl T. Dreyer). Reducir esta película a parametros esteticos es minusvalorarla, pero no puedo evitar sentirme tremendamente emocionado por el mero hecho de contemplar ese blanco y negro, esos juegos de sombras, esos planos perfectos, esos movimientos de cámara tan delicados y sutiles. Esa luz. Dreyer es la luz. Una luz única, como recibida directamente de las manos de Dios. Solo hay que ver esta pelicula, o "Gertud", u "Ordet" (especialmente "Ordet"... ¿como no creer en los milagros, en la resurrección de los muertos? El arte convertido en Fé obradora de milagros).Por otra parte, esta la temática. El amor, el deseo, las ganas de vivir (las ganas de amar, de no enterrarse en vida). ¿Y como Mc Guffin? Bueno, si lo hay, sería la brujería, la represión religiosa. En cualquier caso, es la historia de una mujer que esta casada con la persona equivocada y se enamora de la persona equivocada. Un doble error de fatales consecuencias.
Los grandes maestros se valoran, en mi opinión, por el "como lo cuentan" mas que por el "que cuentan". Es decir, si esta trama la hubiera cogido un director vulgar lo mas probable es que hubiera hecho algún engendro de Serie B sin el mas mínimo interés (perversiones esteticas aparte... que todos las tenemos). Pero en Dreyer, una historia de brujas es algo trascendente, místico, majestuoso en su sencillez y contención. En definitiva, una obra infinitamente bella de un autor nunca suficientemente ponderado.








sábado, septiembre 08, 2007

Como en un espejo (Bergman y el miedo)


Hace unos días vi esta película de Bergman. Este verano se nos fue el maestro sueco. Tambien se fue otro grande: Antonioni. Dos perdidas enormes que no hacen sino recordarnos el vacio reinante en la mayor parte del cine actual. Como iba diciendo, pude ver hace poco "Como en un espejo". Me pareció una obra excelente. El tema de la película es recurrente en Bergman: el vacio en el que se encuentra el ser humano ante la mas que dudosa existencia de Dios. Si no hay dios, ¿a que nos aferramos?
En esta pelicula, la protagonista, Karin, interpretada por la bellísima Harriet Anderson, se encuentra sumergida en una enfermedad mental que la enajena de forma periodica de la realidad, y la desplaza a un mundo de voces, visiones y fantasmas. Cree haber descubierto un lugar de su casa, tras la pared de la buhardilla, donde se oculta Dios. Y lo espera anhelante, junto a otras "personas" o espiritus que habitan, según ella, ese lugar misterioso. Durante la película se va produciendo un enpeoramiento en el estado mental de Karin, que tiene en su hermano pequeño a su único confidente.
Su hermano es el único que conoce esta situación, aunque en el desenlace de la película los demas miembros de la familia (el padre, escritor, y el marido de Karin, médico) contemplan atónitos el encuentro de la mujer con "Dios". Solo que Dios no era como ella esperaba. En lugar de entrar un ser divino en la habitación, cuenta Karin, entró una repugnante araña. Su Dios era una araña.
De esta película se pueden sacar muchas lecturas. Cada cual tendrá una opinión. Yo creo que aquí, mas que el tema de Dios y la Fe (que tambien tiene su importancia), es muy interesante el estudio de las reacciones humanas ante determinados problemas. En este caso, ante la enfermedad de Karin. Su padre tiene hacia ella una actitud forzadamente cariñosa, y parace que su interés real es observarla como el científico que observa a través de su microscopio, para anotar los datos de su empeoramiento, para recabar información de ella y su enfermedad, con el fín de obtener un beneficio propio (datos para una novela, según parece). Nos podemos preguntar si realmente quiere a su hija, si sólo lo mueve el egoismo.
En contraposición, tenemos a su marido, que se mantiene fiel en su amor hacia Karin, de forma paciente. Él sabe que la enfermedad de Karin no tiene curación, pero no se plantea la opción de abandonarla, pues ha adquirido el compromiso de cuidarla. Tambien podemos preguntarnos si ese amor que él siente hacia ella es libre o si es solo la obligación moral que ha asumido de cuidarla hasta su muerte. ¿Ese amor es realmente libre?
El hermano de Karin es en apariencia el que mas empatiza con ella. La escucha, no la juzga cuando realiza comentarios disparatados, parece entender su sufrimiento. Puede que realmente exista esa conexión entre ambos. O puede que sólo sea una actitud basada en el miedo. Miedo a defraudarla, a que se enfade y se haga daño a ella misma o a los demas, miedo a que sufra aún mas en la soledad de la incomprensión.
Finalmente, los cuatro personajes se encuentran cara a cara con el vacio. La enfermedad les arrebata a Karin, y Dios, como consuelo, es un concepto vago y alejado. Una vez mas, Bergman nos plantea el problema radical de todo ser humano: La soledad.
"Pues ahora vemos de un modo oscuro, como en un espejo; pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco sólo de modo fragmentario; pero luego conoceré así como soy conocido." (Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios).

miércoles, abril 18, 2007

It's been a bloody stupid day
My baby called me up to say
Don't call me love, don't call me
It's not all she said.
I truly love her but I know
I'm bad for her, I'm bad and so
At least she may forgive me for my honesty
My friend came back from being abroad
He was rich and I was overawed
His ship came in
I'm standing on the harbour wall
Another friend, the one I love
Turns to me "Have you seen enough?"
"Let's hang about
There's nothing like a sunset"
It's been a bloody stupid day
Don't leave the light on baby
My baby called me up to say
Don't leave the light on baby
I'll see you sometime maybe
Don't leave the light on baby
It finally dawned on me tonight
Best to go down without a fight
I know you will forgive me for my honesty.

(belle&sebastian)

miércoles, abril 04, 2007

SOLO ANTE EL PELIGRO


Cooper aguarda la hora terrible, la mas oscura. En su soledad busca una razón para seguir adelante, para no huir. Cooper sabe que ha de hacerlo. Dolor, miedo, nostalgia. El tren se acerca y en la calle solo el viento le acaricia. El frío, el estremecimiento, el viento, las horas...
"Do not forsake me, oh, my darling... I´m not afraid of death but, oh, what will I do if you leave me..." (Tex Ritter).

miércoles, marzo 14, 2007

INLAND EMPIRE (Lynch flotando sobre sueños)

Hay un pasillo oscuro, por el que camina lentamente una mujer. Al fondo, una habitación iluminada. Una lámpara roja. Una pesadilla. Hay nieve en el cielo de Polonia, nieve que flota suspendida entre los arboles y el aire amarillento. Unas prostitutas pasean por la nieve, escudriñan a la mujer, que llora. Un hombre sangrando sobre el pavimento húmedo.
Algún día lo averiguaré, dice la señora conejo a su marido. Risas grabadas. La mujer frente a los tres conejos de tamaño natural. Que clase de broma es esta, piensa. Hay un pasillo oscuro y un viejo cuento polaco. Cuatro Siete. Y una película que nunca se podrá filmar. Flotando sobre mañanas tristes. La aguja del tocadiscos cruje sobre el vinilo brillante y negro. "Yo vivo al final de la calle. Mi casa es dificil de ver desde fuera". Mañana estarás sentada ahí delante. La mente se anestesia y se revelan las temidas fotografías. Lynch se esconde dentro de un armario y mira por entre sus rendijas como hacen el amor una pareja imposible. Dime si me has visto antes alguna vez. Lynch que moldea arena sobre una mesa de cocina, de la que nacen amores y misterios. Todas esas hermosas mujeres la miran a ella, que no recuerda pero empieza a recordar. Bailan para ella, bajo luces y música. Se desnudan para ella, para su pánico, que crece. Y hay una luz puesta al final de un pasillo. La historia de un amor que renace en una habitación fría. Hay tanta nieve sobre el cielo de Polonia...
Lynch acechando tras el muro que hay junto a Winkie´s, en el cajellón solitario que hay detrás del supermercado. Hay algo que es y no es. La posibilidad de ver una salida entre dos mundos. Lynch en una butaca del teatro, viendo bailar y cantar a todas esas bellas mujeres. Música de discoteca. Frenético. Frenopático. El piano suena. Pero Lynch, siempre Lynch... Se levanta. Todo fue una grabación. No había mujeres, no había piano. No había banda. Una caja azul se cae al suelo y se abre. Ahora... Silencio.

lunes, marzo 05, 2007

Al final del día, la playa parece más una ensoñación que otra cosa. No sé si será la bruma, la arena gris o aquel muro rojo y azul. Siempre hay algo aquí que hace sentir ternura y tristeza, pienso. En la costa brillan algunas bombillas. Su luz se expande en circulitos imprecisos y temblorosos.
Me acuerdo de Gustav y Tazio, y de cómo se extingió aquella devoción, aquella mística indiferencia. "Aquella lascivia decadente y pecaminosa", susurró a mi lado un angel terrible.

Cojo un guijarro. En mi mano pierde su significado. Esto me hace pensar en lo fugaz. Una piedra negra en mi mano y no quiere decir nada. Es inexplicable. Por eso la arrojo con fuerza al mar, que la engulle, con una blandura sorda que estremece.
La felicidad se parece a un barco enorme que avanza junto a la costa. Un barco tan grande que no lo puedo abarcar con la vista. Un barco negro y blanco iluminado desde tierra. Eso es la felicidad. Ver como avanza sobre la noche, poderoso, lentísimo. Sentirme aliviado a su paso.
Mis manos se hunden en la arena crujiente.
Las casas a lo lejos, pequeñas, celestes.
El amor es un dibujo en la pared. Un corazón dentro de otro corazón.
Que puede significar un guijarro sobre mi mano, me dije. La linea de la costa. Los cables de alta tensión. Que puede importar el significado. Hay un corazón dentro de otro corazón.
El barco pasa ahora a mi lado y creo distinguir a alguien, que desde arriba, mueve un pañuelo blanco en el aire. Debo estar soñando. Debo estar soñando.
Pienso en Gustav y Tadzio.

jueves, marzo 01, 2007

Celeste y verde


La niebla. Campo verde. Cielo amarillo y gris. Gotas en el cristal. Celeste y verde. Un rio callado. Se me olvida algo, y sin embargo... La niebla. El campo amarillo y gris. El cielo verde. El cristal celeste y gotas de agua. Sé del frio que hace sangrar... y sin embargo... La niebla. Los siglos amontonándose sobre el mundo, sobre las vias del tren. Sobre el campo azul y negro. Un rio atroz que arrastra el recuerdo. El sol no quiere, no puede. Es una mancha borrosa, un pensamiento que se desdibuja en la mente de Dios. Dios celeste y verde. Dios en la bóveda, como un acróbata ruso. Rusia fria y gris. Está amaneciendo y el ánimo se desploma. Se me olvida algo acerca del viaje, y sin embargo... No, basta de palabras. Soy yo el que me defino a mi mismo, y es solo un delirio lo que veo.
El mundo se me antoja vasto e inexplicable. Las ramas de los árboles son finas, oscuras. A duras penas se levantan hacia el sol, que sigue siendo una pintura abstracta.
No seré yo el que lo niegue.
Creo ver algo débil ahí afuera. Algo que parpadea, celeste y verde. Algo que hace llorar. Puede ser un rio cubierto de humo, quizás un vago recuerdo que se va torciendo hasta convertirse en agua. En agua sobre el cristal, sobre mi pupila.

martes, febrero 20, 2007


Junto al lago, en aquella mañana de domingo, fue cuando plantaste el arbol, y creíste que podrías salvar el mundo. Tarde en rojo y verde, agua quieta y viscosa donde los sueños se convierten en manos que te rozan.

Te abrazaste a ella, flotasteis sobre la cama, sin un hilo, ni un remordimiento. Creíste que así salvarías el mundo. La casa de campo, el juego de té sobre el barro. Un niño que persigue una bicicleta y tanto terror en todas las almas.

Fuego, que ruge y crece sobre el tejado. Corriste sobre el agua de plástico, sobre el suelo de cristal, llorando, como el primer hombre del planeta al ver el crepúsculo.
Y te preguntaste si al principio fue realmente el verbo, y entonces miraste arriba, y vistes las flores en las ramas. Y entonces lo entendiste todo. El final se pospuso. El infierno nos amplió el plazo. La guadaña pasó de largo aunque aún puedas notar su frio aliento perdiendose en el bosque. Al menos podremos sonreir un poco más, debíste pensar. Eso ya es algo.

viernes, enero 26, 2007

Where cold wind blows...

26 de enero de 2007 en una ciudad helada.


Llevaba tantísimo tiempo sin revisitar esta lugar que casi había olvidado mi contraseña de acceso.
Hola a todos los que me leais. Habitualmente dedico este espacio a escribir de cine, o de musica, o de libros, o de cualquier otra cosa parecida. Pero hoy no me apetece ponerme a escribir mucho, por lo que simplemente voy a dejar constancia de que sigo vivo, y de que espero volver pronto a escribir cositas.
Muchas son las películas que he visto en este lapso de tiempo, algunas de ellas excelentes. He descubierto a cineastas como al gran Andrei Tarkovski, que ha sido una maravillosa sorpresa, y, en general, ha habido cositas muy intersantes que con el tiempo ya os contaré.
Ahora me encuentro inmerso en la maravillosa novela del polaco Jan Poctocki, Manuscrito encontrado en Zaragoza, una obra laberíntica, por la que vagan aparecidos, fantasmas, hechiceros, ahorcados que descienden de su patíbulo para transformarse en exhuberantes doncellas, que traen el espanto a los incautos que caen en sus brazos... Todo un magma complejo y cultísimo hasta lo extremo, que da lugar a una obra irrepetible y que, en mi opinión, ocupa un lugar de honor en la literatura fantastica de todos los tiempos.

Hace un frio inmisericorde ahí fuera.

martes, octubre 17, 2006

Mis dias de lluvia y cine.

Vuelvo a este rincón del frío ciberespacio, despues de un tiempo sin hacer acto de presencia. Han sido unas semanas de viajes y cambios, y ahora que tengo un ratito puedo comentar algunas de las películas que he visto últimamente.
Hace dos semanas estuve en Madrid y tuve el placer de recorrer todos esos sitios que sólo habia oido en la radio o visto en la tele. La librería Ocho y Medio, los cines Alphaville o Renoir, la Filmoteca nacional...
La Filmoteca española estaba proyectando un ciclo dedicado a Lubistch durante mi estancia allí, por lo que aproveché la ocasión para ver dos películas del cineasta alemán. Lo interesante del ciclo es que se recuperaban sus primeras películas, mudas, en las que él incluso actuaba. Ví "La niña de los millones" y "Das fidele Gefangnis", y me sorprendieron muy gratamente, por su comicidad (muy atemporal), su audacia y su enorme sentido del ritmo cinematográfico.

En otro ciclo, titulado "Sombras recobradas", ví una película checa de George Wilhem, titulada "El tesoro", del año 1923. Resultó entrañable, por una serie de circustancias. El precioso cine donde se proyectaba (cine Doré), el acompañamiento musical que hacía un pianista en la propia sala, la tranquila y culta atmósfera del lugar...
Tambien he visto en el cine en las últimas semanas "El perro Mongol", de la directora Byambasuren Davaa, que ya nos sorprendió con la preciosa "Historia del camello que llora".

Medio documental, medio ficción, esta película nos vuelve a mostrar el lado rural y mas salvaje de un país tan desconocido para muchos como es Mongolia. La fotografía es excelente, atrapando de forma hermosa la poesía de los paisajes, de los cielos, de los rostros de los protagonistas. Una película para olvidarnos unos momentos de nosotros mismos.

Tambien pude ver "Vivre sa vie" ("Vivir su vida"), de Jean Luc Godard, dentro de las sesiones de la cinemateca del Cine Albeniz, en Málaga. Esta es la cuarta película del director francés que veo,junto a "Al final de la escapada", "El desprecio" y "Alphaville".

Cuenta la decisión de una chica, Nana, interpretada por Anna Karina, de adentrarse en el mundo de la prostitución, movida básicamente por la necesidad de dinero facil. Y lo hace Godard sin estridencias, y sin demasiados cuestionamientos morales, lo cual, he de confesar, que me sorprendió. Quizás lo haya hecho en aras de un determinado posicionamiento estético, que otorga a sus personajes una cierta frialdad, a veces una pose forzada y poco natural.

En cualquier caso, hay en la película unas interesantísimas reflexiones acerca de la persona, de la libertad, de la capacidad individual de elegir. Nana eligión vivir su vida así, y solo ella es responsable de las posibles consecuencias de tal decisión. El momento estéticamente mas bello de la cinta es el maravilloso primer plano de Anna Karina, con los ojos llenos de lágrimas, mientras ve en un cine la película de Dreyer "Juana de Arco". Otro guiño cinéfilo es la secuencia en la que se ve un cine en el que proyectan "Jules y Jim", de Truffaut.

Además de éstas, tambien he visto hace poco "Peeping Tom" ("El fotógrafo del pánico), del británico Michael Powell. Esta bizarra y extraña película es un objeto de culto en la actualidad, gracias en gran medida a Martin Scorsesse, que recuperó la cinta (la cual obtuvo muy malas críticas en su estreno y fue practicamente olvidada) y la distribuyó en USA, donde se convirtió de inmediato en una obra de referencia del cine de terror.

Nos cuenta las andanzas y crímenes de un cámara de cine, que obsesionado con rodar la película perfecta, trata de captar con su cámara el espanto y el miedo en rostro de sus víctimas antes de asesinarlas.

Estéticamente, esta película me recuerda a "El estrangulador de Boston" y, en cierta manera, a "Frenesí", de Hitchcock, y llama la atención los efectos visuales, los fuertes colores utilizados, los movimientos de cámara, así como la cuasi-expresionista utilización de las luces y las sombras.

Por último, deciros que he visto una maravillosa película de Fritz Lang, titulada "Los Nibelungos". Esta película es la magia del cine en estado puro, la belleza llevada a límites de ensueño. Lo que nos cuenta es la historia de Sigfrido, héroe de la mitología nórdica. Pero lo importante aquí , mas que el "que", es el "como". Porque Fritz Lang demuestra su maestría plano a plano en esta obra genial. Los decorados, los efectos, las atmósferas, la planificación. Todo es inmensamente bello y delicado, casi como en un cuento de hadas y brujas.

Cuando la ví, se me vino a la memoria el "Mac Beth" de Orson Welles, quizás por el tratamiento de la luz, de los decorados. Fluye un espíritu mítico común en ambas películas, en mi humilde opinión. Lo que yo pueda decir aquí del director alemán no será más que una insignificancia, una nimiedad al lado de su colosal obra, que es, sin duda, uno de los mas grandes pilares del arte del siglo XX. Que Dios bendiga a Fritz Lang.

viernes, septiembre 15, 2006

Providence-El nacimiento de una nación-Arco de Triunfo


Empieza a hacer frío en Málaga. El verano parece haber dicho adios casi definitivamente, y los primeros susurros del otoño estan llegando, poco a poco, instalándose a mi alrededor con suavidad, casi con pereza. El reloj marca las 11 de la noche. Billy Holiday suena en mi habitación y ahora parece que esto, mi vida, es una película de Woody Allen.

Quería esta noche hablar brevemente de las últimas películas que he visto, que son "Providence", de Alain Resnais, "El nacimiento de una nación", de David W. Griffith, y "Arco de Triunfo", de Lewis Milestone.

Providence (Resnais):

Estamos ante una película de 1977, del francés Alain Resnais, uno de los supervivientes de la Nouvelle Vague, y autor de grandes películas como "Hiroshima, mon amour" o "El año pasado en Marienbad". "Providence" es una película muy Resnais. Es decir, utiliza elementos que siempre han estado presentes en su cine, como el dialogo interior y una estructura un tanto desordenada. Esta película nos narra, básicamente, el proceso creativo de un viejo escritor, que trata de hacer su última novela antes de fallecer. Pero más que controlar él dicho proceso, son los propios personajes los que parecen controlarle a él, desobedeciéndole, interviniendo incluso en contra del deseo del propio escritor. Los dialogos que mantiene los personajes son, en gran parte de las ocasiones, casi surrealistas, absurdos, incoherentes. Me ha recordado mucho al último Buñuel, al de "El discreto encanto de la burguesía", o "La vía láctea".


Es el comienzo de la película lo que más me ha llamado la atención. Unos militares caminan por un bosque, como buscando a algún fugitivo, cuando de repente abren fuego contra un extraño anciano que trataba de ocultarse entre unos matorrales. Y digo extraño porque su rostro y sus manos estaban cubiertas de pelo. Uno de los milatares va hacia el anciano, que aún está vivo, y le dá un disparo de gracia, a propia petición de aquel, con el fín de acabar con la agonía. Posteriormente ese militar es juzgado por homicidio (la corte que lo juzga es totalmente kafkiana), y alega en su defensa que lo ha matado porque se lo había implorado. Además, se refiere a su aspecto monstruoso, señalando que debía tratarse de un hombre lobo (!!).

Se trata de una película extraña, en la que está muy presente la obsesión por el paso del tiempo y la muerte (el escritor constantemente se refiere al tiempo que le debe quedar de vida), la infidelidad, las relaciones familiares (sobre todo Padre/Madre-hijo), etc. El director nos muestra un mundo deshumanizado, donde el sufrimiento ajeno carece de importancia (el personaje que interpreta Dick Bogarde, en un momento de la película, está parado con su coche en un semaforo y ve como, delante suyo, un anciano se cae en medio de la calzada, cuando trataba de cruzarla. Dick Bogarde, con aire de indiferencia, desvía la mirada, mientras enciende el limpiaparabrisas, para quitar un poco de polvo que tenía el cristal del coche. Cada cual con sus problemas).

Algunos críticos considera a "Providence" la obra maestra de Resnais. Yo no sé si llegar tan lejos, pero lo que está claro es que es una película especial, que no deja indiferente. Y, sobre todo, se nota la mano magistral de su autor detras de todo, porque la elegancia con la que está filmada es extraordinaria.

El nacimiento de una nación (Griffith):

¿Que puede decir un mortal como yo de "El nacimiento de una nación" que no se haya dicho ya? Pues creo que, prácticamente, nada. Me limitaré a dar mi opinión. Lo primero que tengo que decir es que una de las cosas que más me echaban para atrás cuando me puse a verla fue sus mas de tres horas de metraje. Pero he de confesar que no se me hizo en absoluto pesada, sino todo lo contrario: captó mi atención desde el primer minuto hasta el último (cosa que no puedo decir de "Intolerancia", la cual aún, de hecho, no he conseguido terminar. Eso de las cuatro historias está muy bien desde el punto de vista técnico; lo que ocurre es que ninguna de ellas a sabido "engancharme" lo suficiente).


Otro de los prejuicios que tenía hacia la película era su caracter racista. Es innegable que lo tiene. De hecho, está basada en la novela de Thomas Dixon "The Clansman", que narra el nacimiento del KKK. La visión maniquea de los negros malos y los blancos buenos no es justificable. Pero creo que juzgar la película por eso sería muy injusto. Hay que tener en cuenta la época en la que se filmó, así como la propia vida de Griffith. Además, su visión de los hechos era compartida en su momento por mucha gente, incluso por el propio presidente de los Estados Unidos, que tras verla afirmó que, desgraciadamente, todo lo que contaba la película era dolorosamente cierto. Para alguien de nuestros días el que se justifique y ensalce al Ku Kux Klan es absolutamente censurable. Pero no podemos juzgar la película, repito, por esas razones.

Por lo demás, la película es un prodigio absoluto desde el punto de vista técnico. Ha sido, comparativamente, una de las películas más caras de la historia, y eso se puede comprobar en las grandiosas escenas de batallas, en la ingente cantidad de extras, en los soberbios decorados.

Además, "El nacimiento de una nación" es una lección de historia excepcional (con las reservas ya mencionadas) y un documento social de la época de un valor altísimo.

Con todo merecimiento Griffith es considerado el padre del cine moderno, y esta obra colosal nos muestra la razón.

"Arco de Triunfo" (Milestone):

Esta película de 1948 está protagonizada por Ingrid Bergman y Charles Boyer (como en "Luz que agoniza", de Cukor), apareciendo también actores de la talla de Charles Laughton. Lewis Milestone, su director, era uno de los clásicos de Hollywood.Ganó dos oscars durante su carrera, y dirigió importantes películas como "El extraño amor de Martha Ivers","Rebelión a bordo" o "La cuadrilla de los once" (recordemos el remake de Soderbergh, "Ocean´s eleven")."Arco de Trinfo" se desarrolla en el Paris previo a la segunda guerra mundial. Allí se haya refugiado como inmigrante ilegal el personaje interpretado por Boyer, un cirujano alemán que ha tenido que huir de su pais natal tras la llegada de Hitler al poder. En la capital parisina conoce a Ingrid Bergman, que interpreta a una mujer que también huye, en este caso de un hombre. Su pasado es turbio, como el de Charles Boyer. Ambos son unos perdedores, sin más finalidad que la de sobrevivir, con el miedo constantemente pegado al cuerpo. Sin embargo, el amor que empieza a surgir entre ambos parece que puede curar las heridas, dulcificar la vida y otorgarle un nuevo sentido a todo. Pero la realidad siempre es mas cruda que las ilusiones, y lo que parecía ser esperanza, se torna en decepción, en desengaño.El pasado es una losa muy pesada a las espaldas.

La película nos muestra una ciudad oscura, donde la lluvia eterna parece cubrirlo todo de tristeza y abatimiento. Una Ingrid Bergman extraordinariamente bella se nos muestra fragil, perdida, suplicando ser amada. Y Charles Boyer interpreta a un hombre sensible pero endurecido por la vida, obsesionado con la idea de vengar la muerte de su antiguo amor, asesinada por un militar nazi al que posteriormente encuentra en Paris. Como curiosidad, decir que esta obra fue censurada en España, entre otras razones, por las críticas que se hacen en la misma a Franco y a la Falange (se produce, de hecho, un enfrentamiento en un momento dado entre Charles Boyer y un grupo de falangistas).En conclusión, ésta es una muy interesante película que merece la pena ser vista, ya que, aunque nos pueda dejar una sensación de abatimiento y tristeza, también nos aportará, sin duda, una visión desgarradoramente lúcida y nada complaciente de la condición humana, lo cual es a veces necesario.

martes, septiembre 05, 2006


FELLINI´S SATYRICON:
El peplum extraterrestre.

La primera vez que ví esta película, en el programa de Jose Luis Garci, "Que grande es el cine", sentí algo tremendamente extraño. Lo que tenía ante mis ojos era algo incomprensible, ancestral pero, a la vez, como situado fuera del tiempo y del espacio. No entendía muchas de las cosas que veía pero tenían un efecto increiblemente poderoso sobre mí, sobre mi subconsciente.
Esta película fue filmada por el maestro Federico Fellini en 1969, cuando su carrera se había alejado definitivamente de los comienzos neorrealistas (¿realmente fue alguna vez Fellini neorrealista en sentido estricto?) y había tornado hacia senderos extraños, oníricos, de color y fantasía dificiles de etiquetar. Películas que se mueven en la onda de "Satyricon" podrían ser "Roma", "La ciudad de las mujeres", "Ensayo de orquesta" o "Y la nave va". Pero ninguna va tan lejos, en cuanto a la libertad en lo que a lenguaje cinematográfico se refiere, como "Satyricon".



Basada en la novela de Petronio, la adaptación libre que realiza Fellini se caracteriza fudamentalmente, al igual que el libro, por la fragmentación argumental. No hay nada parecido a lo que se entiendo por narración tradicional en la película. Está construida a retazos, algunos ni siquiera terminados. El leimotiv de la película es la busqueda por parte de su protagonista, Encolpio, del joven y afeminado esclavo Gitón, que le ha sido usurpado por Ascilto. Así, asistimos estupefactos a dicha búsqueda, que se convierte casi en viaje iniciatico de Encolpio. La película está plagada de personajes alucinados, inexplicables, enfermizos y decadentes. La sexualidad está presente a lo largo de toda la cinta, pero mostrada en su vertiente más crepuscular, más sórdida y miserable.


"Satyricon" es una película excesiva, artificiosa e increiblemente barroca. Pero sobre todo es una película lúgubre, extraña, de atmósfera enrarecida. En algunas escenas podríamos preguntarnos, no sin razón, si no estamos viendo una película de ciencia ficción, por la arquitectura de los paisajes (casi marcianos), la caprichosa utilización de colores, que hace que los cielos sean rojos como la sangre, los diseños de los vestuarios, o la musica utilizada (se utilizaron instrumentos e influencias africanas, asiáticas, latinas, ect.). Todos esos ingredientes se van agolpando desordenadamente unos sobre otros y construyen esta rara avis del séptimo arte.


La película se nos presenta, pues, a modo de lienzo o mural, donde la expresividad visual llama la atención por lo inusual (un recurso muy felliniano que aparece con frecuencia en "Satyricon" es que los personajes miren directamente a la cámara, al espectador, aún en medio de la escena más intrascedente, lo cual nos produce una extraña sensación de ser observados). Los personajes de esta película no son ni buenos ni malos. No parece haber moral en esa recreación de la Grecia clásica. Llama la atención, a la par que horroriza, la secuencia en la que a un actor le amputan la mano, simplemente como parte de la obra que representan. Por tanto, no debemos esperar encontrarnos lecciones morales. Aquí las más extrañas criaturas (eunucos, mujeres monstruosamente obesas, demacrados ancianos maquillados, etc) van deambulando de un lugar a otro, sin ninguna finalidad aparente. No parece haber esperanzas para nadie.

Recomiendo, por tanto, a todos que veais esta maravilla. Pero también recomiendo que se haga sin prejuicios, sin tratar de querer entenderlo todo. Esto no es un John Ford, ni un Howard Hawks. Es un fellini, extraño y conmovedor. Sobre todo, sorprendente. Y lo fascinante del cine es que logre sorprendernos.

Y cuando acabe la película permaneceremos en silencio, miraremos a nuestro alrededor para asegurarnos de que el cuarto era el mismo de antes. Nos parecerá que hemos estado soñando, que hemos hecho un viaje al pasado más remoto de las civilizaciones, de nuestro planeta, donde nada era como ahora, y donde los cielos, ¿por que no?, podían ser rojos como la sangre.

sábado, septiembre 02, 2006



Neo Rauch: Soñando con el invierno nuclear.

Cuando hace unos meses fui al Centro de Arte Contemporaneo de Málaga a ver la exposición de Neo Rauch, no tenía ni la mas mínima idea de lo que me iba a encontrar. Suelo ir cada cierto tiempo a ese museo a ver las exposiciones porque a veces te encuentras con cosas interesantes. Me confieso un neófito en lo que a arte contemporaneo se refiere, por lo que no tenía expectativas en lo que iba a ver. Pero la verdad es que la obra de Neo Rauch me impresionó muchísimo.

Para situarnos, hay que decir que Neo Rauch nació en la década de los 60 en Leipzig, Alemania (por aquella época creo que República Popular Alemana). Y la influencia del mundo sovietico está muy presente en su obra, como podía ser de esperar. Lo que más me llamó la atención al ver sus cuadros era su portentosa imaginación, la mezcla de paisajes rurales en los que aparecen criaturas extrañas, la deshumanización de un mundo de fábricas junto a inmensos abetos oscuros... Paisajes que muy bien podrían haber ilustrado un relato de Ray Bradbury.

La iconografía de este pintor es profundamente evocadora, recreando paisajes casi post-nucleares, donde la decadencia del sistema comunista se convierte en metáfora visual de una fuerza enorme. En mi mente, Neo Rauch se incluye en una serie de artistas u obras que tiene unas especiales connotaciones para mí. Puede que no tengan nada que ver, pero para mí estos cuadros son las imagenes que servirían de fondo a la múica de Krafwerk, de Boards of Canada, o incluso de Radiohead. Además de recordarme a la literatura de autores como Bradbury (anteriormente mencionado), Orwell, Kafka o Beckett.

El siguiente texto es una poesía que escribí hace algún tiempo mientras bullían en mi cabeza todas las influencias y visiones que antes mencionaba. Es mi particular versión de Rauch y de su mundo de hielo radioactivo.

Escuché hablar sobre las odiseas alpinas,

también sobre las fábricas iluminadas

en mitad de la noche más negra,

con obreros reflectantes, como en un sueño.

Se estuvo cavando un tunel a través

de las oscuras montañas, y encontramos

el laberinto del minotauro, los aviones

plateados, el aguila de bronce.

Y sé que invocaste a la serpiente alada

para que destuyera esta ciudad

que ahora tiene un cielo que arde

a cada atardecer.

No pareces resignarte a rezar

en esta iglesia de madera blanca.

No pretendes pedirme más deseos

y eso es siempre un alivio.

Todos estamos cansados,

pero pronto esta hora,

la hora del lobo, al fín pasará.

Y podremos bajar las persianas,

correr las cortinas,

cerrar las ventanas

y dormir todo el día,

olvidando la nausea de los años,

la pesadez de los párpados,

el atroz milagro de estar vivo.

miércoles, agosto 30, 2006


SOLO.

Son casi las una de la madrugada. Acabó de llegar a mi casa tras jugar un partido de futbol y sufrir una humillante y descorazonadora derrota. Y ahora, aquí en la soledad de mi cuarto, voy a empezar a leer un libro que me ha regalado mi novia. Es de August Strindberg, y se titula "Solo".Desde que leí "La linterna mágica", de Ingmar Bergman, he tenido muchas ganas de leer algo de Strindberg. Bergman lo consideraba todo un genio.
Ya acabé Drácula esta tarde. Me prometí que este verano iba a leerme todos los libros atrasados que tengo, y que por una razón u otra aún no he leido, como entre otros:

-"Ulises" (J. Joyce). Lo empecé hace tres años y no recuerdo por que motivo no lo acabé.

-Las obras completas de Borges.

-"Crimen y castigo" (Dostoievski)

-"Satyricon" (Petronio)

-"1984" (Orwell)

-Las obras completas de Edgar Allan Poe.

-Una serie de libros de cine y monográficos de Nickelodeon sobre la Nouvelle Vague.

-Etc...

Si consigo leerme una tercera parte de los que he puesto en la lista, me puedo dar con un canto en los dientes. Cuando me lea "Solo" ya os comentaré que tal está. Tiene buena pinta.

Buenas noches.